Lo nuestro, artesanías poblanas

Además de hermosos lugares, Puebla ofrece una variedad impresionante de artesanías, aquí te presentamos algunas que pueden acompañarte de regreso a casa después de visitar este hermoso territorio.

La plata de Amozoc: En el siglo XVI herreros se asentaron en Amozoc, a unos minutos de la capital poblana, dando lugar a la elaboración de objetos de metalistería fina, como estribos, bocallaves, machetes, cuchillos, dagas, pero sobre todo las afamadas espuelas de plata con acero, con incrustaciones de oro, concha nácar, marfil, hueso y otros materiales. Las depuradas técnicas que los árabes llevaron a Toledo, también se desarrollaron aquí, de toda manera que hasta hoy se conserva la actividad.

Talavera Poblana: Tradición de más de cuatro siglos, a finales del XII, los árabes introdujeron a España la loza blanca, cerámica comúnmente cubierta de arcilla blanca y barnizada con estaño. De la región de Mallorca, España, pasó a Italia y de ahí se extendió a toda Europa. En México la alfarería tradicionalmente conocida como Talavera es la más destacada de la cerámica mexicana, además de ser una importante forma de arte del país.

Los inicios de la Talavera se remontan a los Dominicos, quienes la elaboraban en su monasterio de Talavera de la Reina en Toledo (España), cuando los monjes se establecieron en México durante la colonia, trajeron vasijas con ellos o quizá alguien imitó los diseños, convirtiéndose el arte sumamente popular, aunque las piezas no son del todo baratas, siempre vale la pena llevarse una de Puebla.

Papel Amate: Las representaciones antropomorfas de espíritus y deidades, recortadas por el hechicero en el papel amate, adquiere un significado mágico asociado al bien cuando el recorte es en el papel blanco y al mal cuando el papel es oscuro.

Estas figuras se utilizan en todo tipo de ritos y curaciones, pero si el recorte de las figuras lo hace cualquier otra persona éstas se destinan exclusivamente a la venta, pues pierden de su carácter de reverencia y respeto.

Como es el caso de los cuadernillos de amate en forma de códices elaborados por el curandero Alfonso García, que narran historias o ceremonias para ayudar a sanar enfermos o propiciar buenas cosechas. Este material que encierra tradición y creencia se puede encontrar en San Pablito Pahuatlán (Sierra Norte), además en plazas y mercados dentro de la ciudad de Puebla, como el Parían y Analco, entre otros tantos.

Estos son apenas tres ejemplos de las artesanías poblanas, pero nunca estará de más llevar algún otro recuerdo de tu visita a Puebla, los dulces típicos son otra opción.

Fuente: Aqui es Puebla

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